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La gestión emocional es importante porque permite mantener bienestar y salud no solo a nivel emocional, sino mental y física.

Una persona adulta funcional es aquella que ha logrado gestionar correctamente sus emociones, de allí la importancia de aprender cómo hacerlo desde la niñez.

Por supuesto, en esto es fundamental el papel de los padres, quienes deben conocer cuáles son los pasos para la gestión de emociones en niños, y así ayudarles a ser conscientes de sus emociones y cómo responder positivamente a situaciones emocionales.

Te invitamos a leer este artículo hasta el final, y conocer los 6 pasos básicos para la gestión de las emociones:

#1: Enseñarles a reconocer las emociones básicas

De hecho, es recomendable iniciar este paso desde que los niños tienen dos años, que es cuando comienzan a interactuar con los adultos y con otros niños más abiertamente.

Para este paso es importante realizar ejercicios que les permita reconocer las emociones básicas como la rabia, el miedo, la tristeza y alegría.

Estos ejercicios pueden ser mediante fotografías de rostros, o de dibujos, que reflejen emociones, y se les pregunta qué es lo que les pasa a los rostros o dibujos y por qué creen que están así.

De esa manera podrán reconocer sus propias emociones y las de los demás, desarrollando a la vez la habilidad de la empatía.

#2: Ayúdales a nombrar las emociones y afrontarlas

Lo primero se recomienda a partir de los 5 años, a esa edad ya deben comenzar a dar nombre a las emociones de forma habitual.

Motívalos para que las nombren, que puedan manifestar la emoción diciendo cosas como “estoy feliz porque mañana iremos al parque”, o “estoy enfadado porque no me dejas jugar”, o “siento miedo de que apagues la luz y me dejes solo”.

De igual forma, debes enseñarles a afrontar las emociones y esto se logra desde el ejemplo. Cuando tus hijos se vean superados por sus emociones y actúen con rabietas gritando o tirando objetos, debes esperar a que termine la rabieta y enseñarles cómo es la mejor forma de expresar lo que sienten.

Al mismo tiempo, que puedan percibir en ti y en quienes le rodean un ejemplo de cómo responder correctamente ante ciertas situaciones.

#3: Escribir historias

Esta es una técnica que te ayudará a desarrollar en tus niños la habilidad de gestionar sus propias emociones.

Consiste en escribir junto a ellos historias de personajes que manifiestan correctamente sus emociones. De esa manera comprenderán las emociones a través de las experiencias de los protagonistas.

En los momentos en los que tus hijos estén lidiando con una situación emocional, y observes que no pueden manejar sus emociones correctamente, recuérdales las historias que han escrito, y cómo los personajes sí pudieron.

#4: El desarrollo de la empatía

La empatía es una de las habilidades sociales más importantes, y para desarrollarla es necesario una correcta gestión de las emociones desde la niñez.

Por eso es importante generar espacios que les permitan a los niños mostrar empatía, mediante conversaciones en las que se les pregunte cosas como “¿por qué crees que papá está feliz?”, “¿cómo crees que se siente mamá con lo que haces?”.

Este tipo de preguntas le ayudará a situarse en la piel del otro y así desarrollar habilidades empáticas.

#5: Enseñarles a comunicarse efectivamente

Una buena gestión de las emociones requiere de un buen nivel de comunicación. En este sentido resulta importante hablar constantemente con los niños. Hazles preguntas, juega con ellos, , ponles ejemplos.

Permíteles expresarse y poner en voz alta sus sentimientos y opiniones, para que aprendan a dialogar.

Recuerda enseñar la escucha activa, que sepan guardar silencio mientras otros hablan y que escuchen realmente lo que dicen los demás.

Para esto último, háblales despacio, de frente y terminando las frases con preguntas que les permita manifestar si han entendido o están de acuerdo con lo escuchado.

Dentro de este paso es importante fomentar un diálogo democrático, que aprendan a realizar acuerdos, a pactar y dialogar, de manera que puedan ser capaces de usar sus palabras para llegar a sus objetivos, para expresar y lograr que otros les entiendan.

#6: No descuides las emociones secundarias

Hemos hablado de las emociones básicas, las secundarias también son importantes. Y surgen entre los 10 y 11 años.

Algunas de estas emociones secundarias son la vergüenza y la ansiedad. Si nuestros niños no saben cómo manejarlas entonces pueden manifestar conductas autodestructivas.

Es por ello que es necesario estar atentos a la manifestación de los síntomas de estas emociones, para así conversar con ellos y ayudarles a conocer cómo pueden superarlas.

Sin duda alguna habrá otras cosas que podrás hacer para ayudar a tus hijos a gestionar sus emociones de la mejor manera, sin embargo, estos seis pasos te permitirán iniciar y participar activamente en la formación emocional de tus niños.